El audio es más sencillo de producir y se escucha mientras se hace otra cosa. El vídeo cuesta un poco más, pero se puede publicar en YouTube y recortar en clips para redes.
Nuestra recomendación
Si ya vas a sentarte a grabar, graba también en vídeo: con una sola sesión tienes pódcast, vídeo largo y clips verticales.
Más información en Pódcast para empresas.
